La modernización del sistema notarial chileno ya es una realidad. Con la, entrada en vigor de la Ley N° 21.772, Chile inicia una profunda reforma destinada a fortalecer la transparencia, mejorar la fiscalización, impulsar la digitalización y hacer más eficiente el funcionamiento de notarías, conservadores y archivero. Entre sus principales cambios destacan nuevas, reglas para el nombramiento de notarios, mayores exigencias de probidad, procesos de fiscalización más estrictos y una reorganización del sistema registra.
Esta reforma complementa la Ley N° 21.582, vigente desde 2023, que redujo la intervención obligatoria de los notarios en numerosos trámites. La norma establece que los organismos del Estado no pueden exigir autorizaciones notariales de firmas, salvo cuando una ley o reglamento lo disponga expresamente, facilitando el uso de la firma electrónica y disminuyendo costos y tiempos para los ciudadanos.
En conjunto ambas leyes representan uno de lis cambios más relevantes del sistema notarial en las últimas décadas, orientado a ofrecer servicios más modernos, transparentes y accesibles para las personas y las empresas, manteniendo la seguridad jurídica en los actos que requieren intervención notarial.

